Whatever
― …Oye… ¿qué tienes? ¡Hazme caso!… ¿es por que te quité el dinero que llevabas? eh… Speady?… ― le pokea el hombro insistentemente(?) No quiere que se enoje con él, además que no tiene idea de porque el arácnido no lo toma en cuenta y eso que lleva hablándole desde hace rato.
Está escuchando el monólogo del mas alto sin demasiadas esperanzas de que se calle, no estaba realmente enojado, pero aquel tipo hablaba aún más que él. Además de extraño, había perdido su billetera, misterio que fue resuelto en medio de la auto-charla del otro. Se rindió (?).―¡Ya! ¡Ya! Hombre, ¿Haz pensado en ser locutor de radio? ―Interroga sin descruzar los brazos, volteando el rostro a verle con una ceja levantada invisible a la vista.― Y vas a tener que regresar el dinero, este hermoso cuerpo no se mantiene solo.―Soltó con aquel tono bromista típico.
Y al fin había logrado al menos que el otro respondiera a su insistente llamado de atención, una cosa que no le agradaba era cuando no le tomaban en cuenta, y no podía permitirse que fuese ¡SPIDER! quien no le hiciera caso, si él era su fan número uno!… ― ¿Locutor de radio? Naaaaaah, ahí ni siquiera podría coquetear con las damas, además mi voz no sirve para eso, ya’know… se debe tener algo más grave la voz… ¿no? y no obtendría el dinero que necesito… ― Le miraba también de reojo, intentando ser como el menor, aunque no le salía tan indiferente como a él.
― y lo siento, no puedo devolver tu dinero… ― Soltó como si realmente lo sintiera en el fondo de su corazón.
Sonrió ladino mientras descruzaba los brazos, llevándolos a la cintura, aquella explicación era bastante realista, como si realmente hubiera pensado en ser locutor, se rascó el mentón afilando la mirada, ahora ya no tan contento. Al menos no del todo.
― … ¿Por qué no? ¡Hey! Tengo arañitas qué alimentar. ― Es una vil mentira, pero se siente estafado, se suponía que ser héroe le traería fama, fortuna y mujeres (?). Se iba a lanzar sobre él, aunque se había contenido por el simple hecho de que su billetera no tenía mucho dinero… Recordó que ahí tenía los documentos, ahora iba a saber su identidad secreta (!?).― ¡La necesito! ―
Y esperaba que el menor dejara de insistir, la verdad era que no quería devolverle la billetera, se la había encontrado él y ahora le pertenecía y punto. Sumado a que claro, era otro objeto que guardaría en su colección de ‘cosas’ que tiene de Speady.
― De verdad, aunque quisiera, no puedo… ― decía, dando un paso hacia atrás e intentando pasar desapercibido mientras se alejaba del arácnido. ― deberías ir… a comer algo, ¿no crees? estás demasiado delgado! Aunque a ti todo te queda perfectamente bien… en especial con el traje… ― se le queda viendo desde atrás descaradamente y con mayor interés el trasero del menor(?). ― Hmmm… nada mal~ ― susurra, avanzando otro poco hacia algún lugar.
― Eeeeeeeeeeeeen fin, debo irme, me esperan en casa, madre dijo que debería estar presente en la cena, ya sabes como son … si no estás, lloran como Magdalenas… ― mentía descaradamente ya que no tiene madre ni nadie que le espere, si fuese así, sería alguna prostituta a la cual le pagó antes o algo por el estilo, aunque poca veces gasta su dinero en esas tonteras. Y terminó por meter la billetera del menor debajo de su traje, se notaba el bulto que hacía dicho objeto cerca de su pecho.
Cada vez se concentraba menos ne lo que decía el enmascarado, parecía que era de hablar mucho, no era algo que le molestase, al menos hasta que se arte. ―¿Por qué no puedes?! ¿La vendiste o algo?!―Tenía una imagen secreta que mantener, y no confiaba en aquel sujeto, primero, le había robado, lo que lo etiquetaba entre posibles villanos, segundo había vuelto a él pese a ya tener aquello y más aún le había dicho que había sido él, o era idiota o estaba buscando otra cosa. Entre sus pensamientos sintió un pequeño escalofrío en la espalda bajando. Se giró para encarar al mas alto. Además de que ahora estaba como cinco metros más atrás estaba mirando de la cintura de él hacia abajo. Eso lo desconcertó bastante.
―¡Oye musculoso! No estoy delgado, es sensualidad arácnida y no, no se lo que se siente, yo siempre llegaba a la hora de la cena a mi casa.―Recuerda que tía Mey nunca lo regañaba. Y él nunca la hacía llorar… bueno, no que él sepa. Esperen… esperen… ―¿Vives con tu madre? (??) ―A todo esto se acerca de a poco, va a arrebatar su billetera cuando tenga la oportunidad, se le lanzará si es necesario.
Deadpool podía ser esquizofrénico, un completo loco, enfermo, avariento, amante del dinero, fan de un muchacho como speady, amarlo con todo sus ser y recalcarle que aunque fuese así él seguía deseando besar mujeres(?), pero no era idiota, o al menos eso no lo aparentaba demasiado, y por qué no decirlo, era un hombre de armas a tomar, tal como le denominan, un mercenario, un asesino…
― Ooooh, sabía que no me defraudarías! Algunos me decían que eras un muchacho bastante irresponsable, pero me da gusto saber que no es así, vas por el buen camino querido vecino y amigo Speady! ― Se detuvo unos segundos, observando al menor ¿de verdad se había creído sus palabras?
| oye, ¿de verdad nos creyó? ¡YUHU! significa que tengo…. tenemos, tenemos… ¡poder sobre él! |
Mejor volvamos al tema, al parecer Speady le había creído. ― … Ehr…. Of couse! debo mantener a una madre, a mi perro (dogpool(?)) a mi… ehr… hermano, sí tengo un hermano, está en las drogas el pobre, el muy idiota quería salir en Oprah… ― y bueno, en ese momento hasta él mismo se estaba creyendo sus mentiras. ― Pero madre le dijo que no podía, de seguro… ¿te estoy aburriendo? ¡Te invito un hot-dog! HAHAHAHA así todos verán que somos amigos, no que quiera mostrarte, solo que… ehr… ― piensa unos segundos, tomando luego la muñeca del arácnido con fuerza y llevándoselo consigo a un lugar de comida rápida sin mayores explicaciones. Avanzaron por las calles de la ciudad de New York.
Escuchaba y asentía a la historia contada por el otro, primeramente se sentía alagado, y todos saben lo ciego que puede llegar a ser alguien con el ego inflado. Cabe destacar que Peter no es tampoco el genio con las personas, pónganle un microscopio, no una chica (?). Estaba escuchándolo a medias, como de costumbre, y hasta ahora además de que tiene tendencias de ratero no parecía una amenaza. Y tenía traje, quizá y hasta era un héroe del que no sabía. Así que sí le creyó lo que decía, a decir verdad tenía cierta actitud infantil que le causaba hasta ternura.
―Ah, sí, tenía un amigo drogadicto.―Asiente a las palabras sin aparente interés, cuando quería podía ser bastante indiferente, claro que no era precisamente el caso, así que no estaba siendo descortés ya que el otro le había dado razones para ser malo.
Mientras estiraba la mano para tomar su billetera con bastante sigilo su muñeca fue tomada sin posibilidad de escape por el otro y se medio alarmó, pero luego escuchó la palabra comida y un ligero “Hmm” salió de su boca, no se opuso, pero por lo que dijo se sintió como una Barbie de exhibición (?).―Se supone que las personas normales esperan a que uno responda antes de arrastrarla a algún lugar~ ―Usó la otra mano y tanteó el pecho del otro a ver si por ahí estaba. ―Dude, tienes demasiadas armas.―Sí, le dice así porque aún no le dice su nombre. O si se lo dijo lo olvidó.
No le soltó de la muñeca aunque Speady comenzara a hacer algún tipo de problema, pero al parecer el muchacho se dejó hacer, dejándose llevar por el tema de la comida de seguro, no le tomó demasiada importancia, siguió caminando con él en dirección a un local de comida rápida. Cuando logró divisarlo se detuvo unos segundos, momento en que notaba la confianza del menor en pegar su mano en su pecho, acto seguido a ello…
De un rápido movimiento, aunque estuviesen frente a todos, aunque muchos les señalaran, luego de todo eran dos personajes, uno que incluso tenía las llaves de la ciudad como era el caso de Spiderman. Le giró el brazo y lo dejó contra el suelo de panza, subiéndose él encima, sentándose sobre el arácnido en la mitad de la calle y sujetándole ambas manos de manera fuerte, utilizaba sus piernas también para evitar que el menor deseara escapar, y como sabía bastante de Speady, le tenía las muñecas pegadas contra el cemento, evitando de esta manera que alguna tela de araña saliera de estas.
― No creas que por seducirme vas a lograr que te entregue la billetera, ya te lo dije querido amigo y vecino Speady… la billetera es mía~ ― y aunque sonara repetitivo, pues era el único argumento verídico que poseía. ― ¡Hola! ¡Hola! ¡Saquen fotos si eso quieren! ~ son cinco dolares por una… ¿qué dices Speady? al parecer quieren verte así más seguido… yo podría someterte, ganaríamos dinero ~ ― soltó el mercenario, sin tener intención de salirse de encima de su querido Spiderman, los civiles comenzaron a sacar fotos con sus móviles y cámaras, de seguro por el interés al ver al hombre araña allí en el suelo.
― Mi nombre es Deadpool, ya deberían conocerme~ ― y al decir esto, una mujer que había en el grupo soltó algo alarmada: ” ¿Deadpool? ¿El asesino? ¿El asesino es amigo de Spiderman? ¿Esto es una broma? ¡Spiderman nos ha traicionado! … ” y más blabla, la gente se asustó.
― ………… Ops… ―
(Source: catching-everlark, via vengerturtle)
(via moelancer)
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